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Restaurante La Casita de Cabrejas: un coqueto local que incita a volver

Tanto en su comedor acristalado y de madera como en su preciosa terraza o ahora en su nuevo salón para bodas y eventos, la experiencia logrará a buen seguro que muchos regresen.


Entrevistamos a Antonio Cañamares, gerente de este restaurante y alojamiento rural de Cuenca, y cuyas iniciativas dentro del mundo rural han ampliado el abanico de posibilidades de su hotel, incluyendo ahora un restaurante, una empresa de turismo activo y un recién inaugurado salón de eventos.

Un chuletón que viene de tierras escandinavas, unos arroces a la leña o el cordero65 son algunos de los sabrosos platos que podréis encontrar en este restaurante ubicado en el hotel del mismo nombre.


- Aunque sois conocidos por vuestro hotel rural con encanto, cada vez se está consolidando más vuestro restaurante. Cuéntanos un poco sobre la proyección que está teniendo y qué nos podemos encontrar en su carta.

En nuestro restaurante el cliente se va a encontrar con una cocina tradicional, honesta, pero en la que algunos platos guardan un toque más moderno o elaborado. Hacemos nuestro propio ajoarriero y morteruelo (según temporada) de la manera tradicional, ya que no usamos la batidora, sino que lo hacemos manualmente y removiéndolo lentamente en el mortero.

Aparte de los platos típicos, tenemos sugerencias en carta cada semana para así hacerla más dinámica y que se acorde con productos de temporada. En cuanto a las últimas novedades, hace poco hemos introducido el chuletón de Finlandia y está teniendo muchísima aceptación entre nuestra clientela.

- Cuéntanos entonces lo que hace que sea tan solicitado este chuletón escandinavo y qué otros platos recomendarías de vuestra carta.

Este chuletón ha sido premiado como la mejor carne del mundo en el pasado Steak Challenge 2018. Se trata de vacas lecheras finlandesas Ayrshire, criadas en libertad y alimentadas únicamente con pastos frescos. Eso hace que la carne sea mucho más suave y no te “pese” tanto después de comerla. Cada chuletón, y dependiendo del corte, está entre 800-900 gramos, y es un plato que para compartir es una excelente opción.

También nos hemos especializado en arroces a la lumbre, que los hacemos en una cocina que tenemos con ascuas, o el cordero a 65, elaborado durante veinte horas a sesenta y cinco grados, cogiendo así un sabor y textura realmente buenos.

- En el tema de vinos, ¿qué priorizáis en vuestra bodega?

Lo que nos gusta es promocionar el vino manchego y, sobre todo, el vino de Cuenca. El vino para nosotros más especial es el Renovatium, y le tenemos mucho cariño porque este año ha sido el primero que, con nuestras uvas shyrah del viñedo, se ha elaborado uno de estos vinos Renovatium.

- ¿Qué os diferencia como restaurante del resto de establecimientos de estas mismas características?

Nosotros intentamos que nuestro trato sea muy cercano con las personas que vienen a nuestro restaurante y lograr que se encuentren en todo momento como en su propia casa. El estar muy cerquita de Cuenca y en plena naturaleza hace que esto sea un plus para el potencial comensal, que busca un sitio más aislado, pero con todas las comodidades que te puedes encontrar en un restaurante de ciudad. Después de comer, te puedes quedar tomando una copa o paseando por nuestra finca, por lo que la experiencia gastronómica no se queda solo mientras se está sentado en la mesa.

- Acabáis de inaugurar un gran salón de eventos y ya estáis teniendo muchísima demanda en este tipo de celebraciones…

Las bodas que ya se celebraban en la propia finca ahora tienen este salón por si los anfitriones nos lo demandan o la climatología en ese momento no es la propicia.  Los imprevistos de lluvia o frío conllevan muchos problemas en este tipo de eventos y, con este local, logramos salvar este problema. Además, al ser un salón totalmente adaptado para las temporadas más frías o más calurosas, hace que se puedan realizar celebraciones en cualquier momento del año.

El poder acomodar hasta un total de doscientas personas en este salón te da la tranquilidad del espacio y de estar seguro que las personas que celebren aquí su acto se encuentren cómodas y disfrutando en todo momento. A ello se suma que, al estar dentro de una finca, el espacio para el aparcamiento o la tranquilidad de saber que los más pequeños van a estar jugando con tranquilidad, son dos hándicaps que suponen que muchas personas vengan a celebrar su evento con nosotros.

- Antes de terminar, queríamos preguntarte sobre lo que crees que le falta a Cuenca para que tenga un impulso como ciudad y que es tan demandado por todos los sectores.


Promoción, fundamentalmente, pero que esta sea buena, porque, si no nos diferenciamos, estaremos igual.

Queremos agradecer a La Casita de Cabrejas, tanto a Antonio Cañamares, como a todo el personal que trabaja en el hotel, el trato y cercanía que nos han dispensado en esta entrevista.


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